Pastel rápido de calabacín

4 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

1 calabacín grande (400g) - 1 cebolleta - 100g de queso emmental rallado - 3 huevos - 2 cucharadas de harina - pimienta negra - un chorro de aceite de oliva virgen extra - sal

Rallar el calabacín en tiras con un rallador grueso. Hacer lo mismo con la cebolleta, o picar en láminas muy finas.

Volcar en un cuenco y añadir el resto de los ingredientes, mezclando homogéneamente. Disponer en un molde de silicona y hornear a 180ºC en horno medio placa inferior durante unos 40 minutos, hasta que esté dorado y cuajado.

oooOOOooo

Un pastel muy sencillo y rápido de preparar, apenas 5 minutos más la cocción. He rallado el calabacín en tiras gruesas, para que conserve su textura, y empleado cebolleta, de sabor más suave.

El pastel queda cuajado, pero ligero y cremoso, nunca duro, como creo se aprecia bien en la foto. La verdura queda "al dente". Se puede comer caliente, templado o frío, acompañado de una ensalada, si os apetece.

El Ghee o Ghi

5 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes (para unos 500g de ghee)

750g de mantequilla biológica - 1 cazo de hierro o acero, de fondo grueso - 1 colador - 1 gasa

Fundir la mantequilla en el cazo, removiendo con una cucharada de madera hasta que se licúe completamente. Bajar a fuego medio-bajo (en mi vitrocerámica, que marca de 1 a 10, lo hago al 3,5), y cocer, sin remover, hasta que observemos que el líquido se clarifica y se ve perfectamente el fondo del cazo. Esto tardará unos 35-45 minutos.

Si os resulta más cómodo, podéis retirar, con mucho cuidado, algo de la espuma blanca que se forma en la superficie, con una cuchara, para visualizarlo mejor, o bien soplar con fuerza en la superficie para ver el fondo. Actuar con muchísimo cuidado a partir de que esté transparente, ya que se quema muy rápidamente.

Lo colamos por una gasa que tendremos colocada sobre un colador, para retener los sólidos lácteos, y dejamos enfriar. Debe tener un bonito color dorado pálido, y un ligero olor a nueces. Se puede conservar hasta 1 año, a temperatura ambiente.

oooOOOooo

El ghee es un ingrediente básico en la cocina hindú, que ha entrado en Europa fundamentalmente gracias a la medicina Ayurveda, que lo considera tanto un alimento como una medicina.

En realidad se trata de una mantequilla clarificada que, a diferencia de la clarificación habitual, que se hace fundiendo la mantequilla sin remover, y separando la capa de grasa líquida de la capa superior de espuma y la inferior de sólidos, en el ghee ambas capas se eliminan por hervido lento de la mantequilla.

Es relativamente fácil de elaborar en casa, y tan sólo hay que tener cuidado durante la clarificación, ya que los sólidos lácteos se queman rápidamente una vez que se ha producido, y el ghee se echa a perder enseguida. Aquí os dejo unas fotos para que podáis apreciar el punto en el que se debe finalizar, que es justo cuando podemos ver el fondo de la olla, y los sólidos, a través de una capa absolutamente transparente.

make avatar


Hay quien, para comprobar si está bien, moja un bastoncillo de algodón en el ghee y le prende fuego: si no chisporrotea, es que no tiene líquidos, sólo grasa, con lo cual está listo.

El ghee no se quema al freír, y se conserva perfectamente, a temperatura ambiente, durante 1 año. Eso sí, os aconsejo emplear una mantequilla biológica, ya que la mayoría de los pesticidas son muy solubles en grasa, por lo que en este caso es bueno partir de un producto base libre de sustancias químicas.

Ñoquis con setas

5 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

250g de ñoquis de patata - 100g de pleurotus - 200g de champiñones limpios - 1 cebolla mediana - 2 dientes de ajo - 1 cucharada de mantequilla - pimienta negra - aceite de oliva virgen extra - sal

Cortar la cebolla en láminas finas, y picar el ajo lo más fino posible, y pasar un minuto en la sartén con un poco de aceite. Cortar las setas en tiras, con la mano, y los champiñones en láminas, finas e incorporarlas.

Saltear todo junto a fuego fuerte, hasta que las setas estén hechas. Retirar del fuego, salpimentar al gusto, y añadir la mantequilla, generosamente, dejando que se funda.

Mezclar con los ñoquis, que tendremos recién cocidos. Servir inmediatamente.

oooOOOooo

Un plato muy simple y muy rápido de preparar para salir de un apuro en la cocina. Los ñoquis los podéis comprar ya preparados (en este caso eran de Giovani Rana) o hacerlos en casa, con lo que, evidentemente, el plato será mejor, pero llevará mucho más tiempo.

La mantequilla es la que dará volumen a la salsa, por lo que la he añadido al final, sólo para que se funda y mantenga todo el sabor. He empleado el aceite justo para el salteado, porque no me gusta saltear con mantequilla porque se quema a altas temperaturas, salvo que empleéis ghee o mantequilla clarificada. El salteado es mejor hacerlo a fuego vivo, para que las setas queden doradas y con textura, no blandas. Si sólo tenéis una variedad de setas, empleadla; yo he usado dos, pero no es necesario.

Alubias negras bio, de La Finestra sul Cielo

0 Comentan, complementan y enriquecen...

A pesar de que la casa las vende bajo el nombre de alubias negras, en realidad se trata de los clásicos frijoles negros, ideales para los platos caribeños y americanos. Puede llevar a confusión el hecho de que este mismo fabricante comercialice otra alubia negra, bajo el nombre de soja negra, que en ese caso no es fréjol, sino otra variedad diferente; prestad atención si vais a comprarla.

Es un producto magnífico, de muy buen sabor y de cocción uniforme. No hay prácticamente ningún grano roto ni dañado, lo que es también un indicativo de su alta calidad.

El precio es de unos 2 euros el paquete de 500g. Sin dudarlo, una opción estupenda.

Frittata de spaghetti con gandules

2 Comentan, complementan y enriquecen...



Ingredientes

150g de spaghetti cocidos - 300g de gandules verdes cocidos (se pueden sustituir por guisantes cocidos) - 1 pimiento rojo - 1 cebolla mediana - 5 huevos - 200ml de nata líquida 33% - 2 cucharadas de tomate concentrado - 50g de parmesano rallado - pimienta negra - aceite de oliva virgen extra - sal

Escurrir y lavar los gandules, si son de lata. Reservar.

En un poco de aceite de oliva, rehogar la cebolla y el pimiento hasta que estén pochados. Incorporar los gandules, el concentrado de tomate, y pasar tres o cuatro minutos. Añadir la pasta ligeramente cortada, remover y reservar.

Batir los huevos con sal y pimienta. Incorporar la nata y el queso y mezclar el resto de los ingredientes. Verter en una sartén aceitada y cocer en horno a 180ºC durante 20-25 minutos. Servir tibia

oooOOOooo

Los gandules son una legumbre muy popular en Puerto Rico, donde se consumen, en su plato más tradicional, preparados con arroz. Son muy ricos en proteína, y especialmente en los aminoácidos esenciales que suelen presentar más carencias: metinonina, lisina y triptófano, por lo que constituyen una elección fantástica, especialmente si los combinamos con cereales para obtener un plato completo.

En este caso, los he preparado con spaghetti en una fritatta con múltiples ingredientes, que podéis variar a vuestro gusto. He empleado gandules verdes enlatados de la casa Facundo, que nada tiene que ver con el fabricante de las populares pipas. Si no los conseguís, podéis suprimirlos, o sustituirlos por guisantes, o por cualquier legumbre.

Ensalada de apio nabo

2 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

1 apio nabo pelado y limpio - 1/2 repollo blanco - 5 zanahorias - 50g de pasas sultanas - 50g de pistachos tostados y pelados - 200cc de crème fraîche - 100c de mayonesa - 1 yogur griego - 2 cucharaditas de pasta de rábano picante - 1 cucharadita de mostaza de Dijon - 1 chorrito de vinagre - pimienta negra molida - sal

Cortar el repollo en tiras muy finas, con un cuchillo. Pelar el apio nabo y las zanahorias, y rallar en hilos.

Mezclar los ingredientes del aliño en un cuenco, y añadir a las verduras. Remover bien y refrigerar al menos 1 hora antes de consumir.

oooOOOooo

El apio nabo es un producto relativamente desconocido en España. Es una raíz más o menos esférica, de alrededor de 1 kilogramo de peso, de color marrón y carne firme blanco-amarillento. Se consume sólo la raíz, que tiene un sabor parecido al apio, pero mucho más suave, delicado y perfumado.

En este caso lo he preparado mezclado con repollo y zanahoria, en una preparación que viene a ser parecida a la coleslaw, la típica ensalada de col, pero que adquiere un sabor más dulce y aromático al incorporarle este tubérculo. Le he agregado pasas y pistachos, para hacer un plato más completo.

He empleado un apio nabo entero, de prácticamente 1 kilo antes de pelarlo, así que la base de la ensalada era este producto. Suelta un poco de agua, por lo que la ensalada estará un poco más aguada, pero podemos también escurrirlo un poco antes de mezclarlo.

En definitiva, una verdura que, a pesar de su innegable poco atractivo aspecto, tiene un sabor muy interesante, y puede dar mucho juego en la cocina. Animaros a probarlo.

Garbanzos cocidos, de Carrefour Eco

1 Comentan, complementan y enriquecen...

A pesar de su color, algo oscuro y visualmente menos atractivo que los convencionales, debido a que no contienen antioxidantes en el envasado, se trata de un producto en mi opinión muy interesante para tener en casa y salir de un apuro. Un garbanzo pequeño, posiblemente de la variedad Pedrosillano, aunque no lo aclara en la etiqueta, realmente bueno de sabor.

El punto de cocción es bastante alto, lo cual, unido al pequeño tamaño del garbanzo, hace que no admita demasiado manejo ni mucha cocción posterior, ya que se podría romper. Pero es lo suficientemente consistente como para manipularlo sin problemas, si lo hacemos con cierto cuidado. El caldo en el que están envasados es muy bueno de sabor, y se puede emplear para las recetas.

El precio exacto no lo recuerdo, ya que no lo anoté en su momento, pero era adecuado. El bote es de unos 425g una vez escurridos. Está fabricado por Conservas Pedro Luis, de Navarra. Sin duda, una buena opción de compra de un producto de más calidad y biológico en uno de los gigantes de distribución de nuestro país, lo que siempre es de agradecer. Sería bueno que cundiese el ejemplo, y se dispusiese de más líneas de producto ecológico en las estanterías de las grandes superficies. Nuestra salud lo agradecería, sin duda alguna.

Quiché de quínoa y mascarpone

8 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

1 vaso (200cc) de quínoa - 2 vasos de agua - 1 cebolla mediana - 250g de queso mascarpone - 4 huevos - aceite de oliva virgen extra - pimienta blanca - sal - hojaldre o masa quebrada para la base

Lavar muy bien la quínoa bajo el grifo y escurrir. Rehogar la cebolla picada fina en un fondo de aceite, hasta que esté pochada, añadir la quínoa y el agua, y cocer por absorción, durante 18 minutos. Retirar del fuego y enfriar un poco.

Mezclar con el mascarpone y los huevos batidos. Salpimentar y reservar.

Hornear la base de la tarta en blanco, a 180ºC, unos 10 minutos. Pincelar la base con un poco de huevo batido, para que no se ablande, y hornear otros 2 minutos. Añadir el relleno y cocer unos 30-40 minutos, hasta que esté firme y dorada.

Servir caliente, templada o fría, con una ensalada verde para una comida completa. Perfecta para ir de picnic.

oooOOOooo

Un pastel muy fácil de preparar, y muy nutritivo, ya que la quínoa es un cereal de excelentes propiedades nutritivas, que todos deberíamos incorporar a nuestra dieta. Puede sustituir al arroz en muchas preparaciones, y tiene un sabor suave y delicado. Eso sí, hay que lavarlo bien antes de usarlo, ya que el grano contiene una capa de jabón natural, que ayuda a su larga conservación, pero que le da a las preparaciones un sabor amargo si no la lavamos bien.

La textura es jugosa, con el huevo y el mascarpone, que podéis sustituir por queso fresco o por nata 33%. Lo que sí este plato, no es, precisamente, adecuado para dietas de pérdida de peso ;-)

Tirabeques fritos

7 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

Tirabeques - aceite de oliva - sal gruesa

Lavar los tirabeques, retirar los hilos, secar y freír en aceite bien caliente unos 4 ó 5 minutos. Escurrir muy bien y aliñar con sal gruesa antes de servir

oooOOOooo

Seguimos con los tirabeques, ahora que aún están en temporada. Hoy, una preparación que más simple es imposible.

Los he preparado como los pimientos de Padrón: fritos en buen aceite de oliva y espolvoreados con sal gruesa. Absolutamente espectaculares. Probarlos y me contáis.

Esta semana que viene estaré de vacaciones, unos días por las hermosas tierras de Cantabria, así que no andaré conectado hasta principios del mes que viene. Aún así, si funciona el programador de entradas de Blogger, tendréis alguna receta nueva la semana que viene. Y si no funciona, pues no habrá recetas, je, je... el servidor decidirá ;-)

Sed felices...

Arroz caldoso con cochayuyo

4 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

300g de arroz bomba de Calasparra - caldo vegetal - 25g de alga cochayuyo seca - 1 cebolla mediana - 1 pimiento verde - 1 pimiento rojo - 2 dientes de ajo - un tomate pequeño - aceite de oliva virgen extra - sal

Remojar el alga y triturar las verduras en un robot hasta dejarlas muy finas.

En una cazuela de fondo grueso, calentar un fondo de aceite y rehogar el cochayuyo escurrido 3 ó 4 minutos, hasta que comience a "estallar". Incorporar las verduras picadas, bajar el fuego y rehogar suave unos diez minutos. Mojar con el caldo, un poco más del triple en volumen, si empleamos arroz bomba de Calasparra, y algo más del doble, si es un arroz normal. Cocer todo junto unos 20 minutos.

Agregar el arroz y cocer a fuego suave 18 minutos, hasta que esté firme pero hecho, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Servir inmediatamente.

oooOOOooo

El alga cochayuyo es una de las últimas en incorporarse a la variedad de algas disponibles actualmente. Desde el punto de vista gastronómico es un alga firme y consistente, con una cocción de 20-30 minutos, y de textura gelatinosa si se cuece más tiempo.

Tiene un profundo sabor a mar, y una textura muy carnosa. Por ello, y por sus magníficas propiedades nutritivas, es un ingrediente muy interesante, que comienzo a descubrir y que incorporaré, sin duda, a más recetas.

En este caso la he cocinado con un arroz caldoso y "ciego", ya que las verduras estaban trituradas en el robot de cocina, en una versión un poco más rápida de preparar. He empleado arroz Bomba de Calasparra, un arroz magnífico e ideal para estas preparaciones, ya que absorbe 3 veces su volumen en caldo, en vez del doble de los arroces convencionales, lo que hace que tenga mucho más sabor, y tiene además una textura muy firme y no se pasa con facilidad. En cualquier caso, podéis sustituirlo por un arroz normal, teniendo precaución de no añadir tanto caldo.

hemc 23 - sin gluten


Esta receta será mi contribución al evento gastronómico HEMC#23, que este mes nos ha propuesto la elaboración de platos sin gluten.


Guiso de patatas, tirabeques y cuscús

0 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

3 patatas medianas - 400g de tirabeques - 2 cebollas grandes - 1 vaso 200cc de cuscús - 2 vasos de caldo vegetal - 1 cucharadita de Nomu Veggie - aceite de oliva virgen extra - sal

Rehogar la cebolla en láminas en aceite. Incorporar las patas y el caldo y las especias. A media cocción, añadir los tirabeques limpios de los hilos y cortados en trozos.

Cuando esté hecho, retirar del fuego, agregar el cuscús, remover y dejar reposar tapado 5 minutos. Ahuecar con un tenedor y servir caliente.

oooOOOooo

Hoy os presento un simple guiso de verduras al que al finalizar he añadido cuscús para hacer un plato más sólido. Aprovechando los tirabeques, que están en plena temporada, aunque si preferís, o no los encontráis, siempre los podéis sustituir por judías verdes.

Lo he aromatizado con Nomu Veggie, que es una mezcla de especias fabulosa de la casa Nomu. Si no la encontráis, podéis aromatizarlo a vuestro gusto, o usar otra mezcla de especias, como curry o Ras-el-Hanout. En cualquier caso, os diré que el Nomu Veggie contiene hinojo (es la especia que más marca el sabor de la mezcla), comino, cilantro, tomate, sal, azúcar, orégano, albahaca, perejil, pimienta, mejorana, ajo, cebolla, pimiento seco y hojas de laurel, aunque las proporciones exactas de la mezcla no os la puedo indicar.

El color más oscuro del cuscús es debido a que empleé uno de espelta integral, biológico, de la casa Luz de Vida. La cantidad indicada es para 4 personas, y es abundante; no os paséis con el cuscús, ya que crece muchísimo. Os aseguro que con un vaso, en seco, comen, de sobra, cuatro personas.

Berenjenas rellenas de sí mismas

5 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

2 berenjenas - 1 cebolla mediana - pan rallado - queso rallado para gratinar - orégano - mantequilla (opcional) - aceite de oliva virgen extra - pimienta negra - sal

Cortar las berenjenas por la mitad, hacer unos cortes cruzados en al superficie de la carne, para retirarla mejor, y asar a 180º hasta que estén blandas, unos 15 minutos.

Retirar la carne de la berenjena con ayuda de una cuchara, respetando la piel. Rehogar la cebolla cortada muy fina y, cuando esté bien pochada, incorporar la carne de berenjena, orégano, pimienta y sal, y saltear unos minutos.

Partir las pieles en 2 ó 3 trozos, y rellenar con una cucharada de relleno. Cubrir con el pan rallado, queso y una pequeña nuez de mantequilla, si se desea, y gratinar unos 10 minutos. Servir caliente.

oooOOOooo

Una forma muy sencilla de preparar las berenjenas, simplemente empleando un poco de cebolla y su propia carne. El resultado es muy suave de sabor, y si os gustan las berenjenas seguro os encantarán.

Se pueden dejar preparadas con antelación, y simplemente gratinarlas antes de llevar a la mesa. Podemos colocar un poquito de agua en el fondo de la bandeja antes de gratinarlas, si preferimos que la piel no quede dura y así poder comerla.

Setas empanadas

4 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes


Pleurotus enteros no muy grandes - sal gruesa - huevo batido - pan rallado - aceite vegetal para freír

Salar las setas, y pasar por huevo batido y pan rallado. Dejar reposar unos minutos para consolidar el rebozado.

Freír en aceite a 190ºC durante unos minutos, hasta que estén bien doradas, dándoles la vuelta de vez en cuando. Servir inmediatamente, muy calientes, para que se mantenga crujiente el rebozado.

oooOOOooo

Hoy la receta es tan sencilla como exquisita. Unas simples setas de cultivo, con un empanado ligero. Si preferís, podéis pasarlas previamente por harina, y queda un rebozado más grueso y consistente, pero a mí me gusta más de esta manera, que es menos pesado. La sal gruesa le da un toque muy agradable, si os gusta morder cristalitos de sal; en caso contrario, podéis usarla fina.

Las setas así preparadas tiene una textura muy "cárnica", una especie de "escalope vegetariano". Probarlas, que a buen seguro os encantarán.

P.D: En la sección de recetas no vegetarianas, os he dejado hoy un Jurel en escabeche. Espero que os guste.

Patatas a la importancia

3 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

4 patatas hermosas - 1 cebolla mediana - 2 dientes de ajo - 2 huevos - unas ramas de perejil - un poco de azafrán - harina blanca - caldo vegetal - aceite de oliva virgen extra - sal

Cortar las patatas en rodajas de 1 cm, salar y pasar por harina, huevo y freír.

Pochar las cebollas picadas finas. Incorporar un majado con el ajo, perejil, azafrán y sal y rehogar. Mezclar con las patatas, cubrir con el caldo y cocer a fuego lento unos 30 minutos.

Servir con ensalada verde.

oooOOOooo

Una preparación tradicional que hace que las patatas pasen de ser acompañamiento a plato único. Con una ensalada tendremos una comida completa.

Se les puede añadir también un vasito de vino blanco, lo que potencia el sabor. Personalmente las prefiero así, más suaves, pero, como siempre, según gustos. También podéis triturar la cebolla, ajo y perejil en un robot de cocina, si no os gusta encontrar trozos.

Curry de repollo

1 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

1/2 repollo, sobre 750g en total - 1 cebolla mediana - 2 dientes de ajo - un trozo de jengibre fresco de 2 cm - 1 cucharadita de semillas de comino - 1 cucharadita de semillas de mostaza - 2 cucharaditas de cúrcuma - 1 cucharadita de cilantro molido - 1 cucharadita de garam masala - 1/2 cucharadita de cardamomo molido - 1/2 cucharadita de chile molido (opcional) - aceite de oliva virgen extra - pimienta negra - sal

Cortar el repollo en juliana fina, lavar y escurrir un poco. Triturar en un robot, la cebolla, ajo y jengibre, hasta formar una pasta.

En una olla, rehogar las especias enteras en un fondo de aceite, hasta que comiencen a chisporrotear. Incorporar la pasta con una pizca de sal, y cocinar a fuego suave hasta que comience a pocharse.

Incorporar las especias en polvo y pasar unos minutos, hasta que queden pequeñas lagunas de aceite entre el rehogado. Añadimos entonces el repollo, que llevará un poco de agua, mezclamos bien, tapamos y cocinamos, removiendo de vez en cuando, unos 15 minutos. Se puede añadir un poco de agua si se agarra al fondo. Debe quedar ligeramente crujiente. Servir caliente con un arroz blanco.

oooOOOooo

En esta ocasión os presento un "experimento", que fue cocinar un repollo en un curry. No lo cocí previamente, para aprovechar todo el sabor, y, además, porque me gusta que tenga un toque crujiente.

Al cocinarlo tan especiado, pierde mucho dulzor y bastante de su sabor característico; la verdad es que gustó mucho. La mezcla de especias que hice os la pongo ahí, pero, como siempre, podéis variarla según vuestros gustos y las que tengáis en casa. A mí me gusta dejar algunas especias enteras, en este caso mostaza y comino, pero podéis emplearlas todas molidas si os gusta más.

Pimientos de Padrón

4 Comentan, complementan y enriquecen...


"Os pementos de Padrón, uns pican e outros non"

Hoy he comprado y preparado los primeros pimientos de Padrón de la temporada, una de las delicias gastronómicas de mi tierra.

El pimiento de Padrón es una variedad de chile, posiblemente originaria del norte de México o del sur de los EE.UU, que fue traída, probablemente entre los siglos XVI y XVII, por misioneros, al Convento Franciscano de Herbón (en Galicia, a veces se les llama pimientos de Herbón, aunque suelen recibir el nombre de la capital de la comarca, Padrón). Es un pimiento de carne fina, de sabor muy intenso, delicado y ligeramente dulce, salvo algunos, más o menos un 10%, que pican, en una intensidad tan variable como desde un ligero escozor a un picor insoportable.

Es absolutamente imposible saber cuáles pican, una vez que están fritos, aunque existen mil y una teorías, todas comprobadas y reales... y todas falsas, por lo que el comerlos es una especie de "ruleta rusa a la gallega". El pimiento se debe comer de un bocado, entero, dejando sólo el rabo. Y, si pica, pues toca aguantarse, y comer un trozo de pan, mejor que beber agua o vino. Hay que ser valiente: no vale pegarle un mordisquito a la punta a ver si pica, je, je ;-)

Por desgracia, se vende como pimiento de Padrón mucho pimiento que no es de esa variedad, sino simplemente un pimiento pequeño. Son fáciles de distinguir de los auténticos, pero siempre que tengáis la oportunidad de verlos juntos, o si los conocéis perfectamente. El pimiento de Padrón es de tamaño diverso, desde pequeños a grandes, finos al tacto y brillantes, pero no completamente lisos, como so, por ejemplo, los jalapeños. No os fiéis del etiquetado, ya que muchas veces es falso, incluso en Galicia, donde se vende mucho pimiento marroquí como de Padrón. La temporada de producción es de Mayo a Septiembre, más o menos; casi con seguridad, fuera de esas fechas no sea pimiento de Padrón auténtico.

En cuanto a su preparación tradicional, se fríen en aceite de oliva, y se sazonan siempre con sal gruesa. Personalmente os recomendaré freírlos en aceite limpio, ya que toman los sabores si reutilizamos el aceite, aunque podemos guardar el aceite de la fritura sólo empleamos sólo para freír más pimientos. Un defecto muy común en su preparación es dejarlos excesivamente fritos; para apreciar su sabor y textura debemos tenerlos en la sartén poco tiempo, el justo para comenzar a ver alguna zona marrón, pero el pimiento debe conservar el color verde intenso. Eso son unos 2 a 4 minutos, dependiendo de la intensidad del fuego. Una vez fuera del aceite, oscurecerán más. De esta manera mantendrán su delicado sabor.

Siempre hay que sazonarlos, una vez escurrido el aceite, con sal gruesa, y si tenéis Sal de Camargue, os recomiendo emplearla, ya que es perfecta. Y una cosa... ¡ni se os ocurra cortarles el rabo antes de echarlos al aceite!. El pimiento de Padrón se come con los dedos, e incluso, si el pimiento es tierno, se puede comer parte o todo el rabo, que tiene un sabor y una textura deliciosa.

Spaghetti "alla putanesca" vegetariana

5 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

400g de spaghetti frescos o cualquier pasta larga - 4 dientes de ajo - 1 bote de tomate entero pelado de 700g - 2 cucharadas de alcaparras - 100g de olivas negras deshuesadas - 2 cucharadas de tomate concentrado - 3 cucharadas de perejil fresco picado - aceite de oliva virgen extra - sal

Sofreír el ajo y el perejil en un fondo de aceite. Escurrir los tomates, reservando el agua, y cortarlos en trozos pequeños con la ayuda de un cuchillo.

Añadir a la olla el tomate picado, las alcaparras enteras y las aceitunas partidas en 2 ó 3 trozos, y pasar unos minutos. Incorporar el agua de la conserva que hemos reservado, y un poco más de agua, si es necesario, y cocer 5 ó 6 minutos, para que mantenga el color y el sabor, sin hacer demasiado la salsa.

Cocer la pasta en agua con sal y un chorro de aceite, escurrir muy bien y mezclar con la salsa ya preparada. Servir caliente, acompañada de un poco de queso rallado, si se desea.

oooOOOooo

La putanesca es una salsa para pasta de sabor intenso y contundente, ya que las alcaparras y aceitunas le confieren un profundo sabor. La preparación tradicional también incorpora anchoas, que en este caso he suprimido.

He empleado tomate en conserva de Carrefour Eco. Se puede hacer con tomate natural, y en ese caso añadiríamos agua limpia o bien un caldo de verduras muy suave.

No me gusta cocer la salsa demasiado, para que mantenga un sabor fresco, a media cocción, y todo el color. Pero, como siempre, según gustos. En este caso he empleado pasta fresca al huevo hecha en casa.

Tirabeques con cebolla nueva

4 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

500g de tirabeques - 1 cebolla grande - 4 huevos - aceite de oliva virgen extra - pimienta negra - sal

Lavar bien los tirabeques, recortar las puntas y cortar cada uno en dos o tres trozos, desechando los que no encontremos tiernos al partirlos. Reservar.

Cortar la cebolla en medias rodajas lo más finas posibles. En un wok o sartén amplia, rehogar la cebolla a fuego medio 3 ó 4 minutos, hasta que comience a ablandarse. Subir el fuego, incorporar los tirabeques y saltearlos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén cocidos, pero crujientes, más o menos entre 5 y 7 minutos, dependiendo de la sartén. Salpimentar.

Incorporar los huevos y mezclar para hacer un revuelto muy suelto y jugoso. Servir inmediatamente.

oooOOOooo

Hoy por la mañana me di un fantástico paseo por la Plaza de Abastos de Santiago, que hacía años que no visitaba. Un de las señoras que venden en los exteriores de la plaza, que habitualmente tienen productos de cosecha propia, tenía unos tirabeques muy frescos y tiernos, así que decidí llevármelos.

Es un producto de temporada, una vaina deliciosa de sabor muy delicado. Aproveché para emplear también las primeras cebollas nuevas de la temporada, que compré hace unos días.

El tirabeque se prepara muchas veces cocido, pero en mi opinión pierden sabor, y, sobre todo, textura, por lo que prefiero saltearlos, dejándolos "al dente", con una textura crujiente y un sabor potenciado por la sal y la pimienta negra.

El huevo hace que este plato sea completo, aunque es prescindible, si preferís un salteado vegetal. En cualquier caso, y si nunca lo habéis probado, es una opción deliciosa para preparar unos platos estupendos, durante las pocas semanas que tenemos esta verdura a nuestra disposición.

Coupage de amigos en O Ribeiro

4 Comentan, complementan y enriquecen...

Este pasado sábado he tenido el placer de compartir todo un día completo de vinos, gastronomía y blogs en O Ribeiro, en compañía de los Blogastrónomos gallegos, que han tenido la amabilidad de invitarme a compartir con ellos la VI Xantanza.

Os pongo en situación: los blogastrónomos son un grupo de autores de blogs cuya temática, en mayor o menor medida es la gastronomía en alguna o varias de sus facetas. Unidos por ambas aficiones, han creado, básicamente, un grupo de amigos que se reúnen con cierta periodicidad para celebrar Xantanzas, que es un juego de palabras en gallego con las palabras xantar (comer) y xuntanza (reunión).

Tuve la ocasión de conocer a buena parte de ellos durante la celebración del pasado Fórum Gastronómico en Santiago, durante el que se volcaron, entre conferencias de algunos de ellos y muchos aspectos organizativos, en la celebración del I Encuentro de Bloggers, en el que muchos participamos con creo que indudable éxito, y del que ya os hablé hace unos meses.

Nos reunimos, temprano por la mañana, en Ribadavia, capital de la comarca de O Ribeiro y uno de los más bonitos pueblos de Galicia, que conserva unas estupendas ruinas del Castillo de los Condes de Sarmiento, edificado en el siglo XV y abandonado en el XVII, y el único, creo, Barrio Judío de Galicia, espectacular y maravillosamente conservado, en un pueblo que nos traslada a la Edad media, con sus callejuelas empinadas y estrechas, especialmente si nos acercamos a él durante la más que famosa Festa da Istoria, en la que la villa se viste de medieval, en una de las mejores, y la más antigua, fiesta histórica por estos lares.

Pues allí comenzamos, a las diez y media de la mañana, un recorrido en autobús que nos llevó primero a conocer un poco la comarca del Ribeiro, sus características vinícolas, geográficas y organizativas, y después a la visita a tres bodegas: Coto de Gomariz, Adega Valdavia y Viña Costeira, cada una singular por sus características.

La primera que visitamos fue Coto de Gomariz. Una bodega antigua, pero reformada radicalmente hace pocos años y que busca la elaboración de vinos con fuerte carácter, basados en la recuperación de castas autóctonas y en la integración de los suelos en la vinificación, apegados al terruño, muy personales y que nada tienen que ver con lo que se hace habitualmente en la DO Ribeiro. Nos la presentaron su propietario y el enólogo, entusiastas de su trabajo, que viven con pasión y devoción en una visita, primero en 4x4 por varias viñas y después rematada con una cata en la propia bodega, que nos dejó un magnífico sabor de boca... y más de una hora de retraso sobre el horario previsto, je, je.

Así que ya a contrarreloj visitamos Adegas Valdavia, un pequeño productor artesanal y familiar que conocimos de la mano de un jovencísimo productor que elabora unos blancos estupendos, en la línea clásica de los ribeiros de castas autóctonas, y de la que nos llevamos mucho afecto, unas cuantas copas de vino... y unas cajas de vino, según las apuestas personales de cada uno, para disfrutar y recordar en el futuro.

Ya a salto de mata, esto es, casi a las ¡dos y media de la tarde!, visitamos la más grande bodega de O Ribeiro, que aglutina al 50% de productores de la zona, Viña Costeira, de la mano del "más grande si cabe" Argimiro Levoso, su gerente, que merece os presente en la foto que ilustra el post. Allí nos tenía montada una de impresión: cata monográfica de Treixaduras, que incluía 4 blancos, el increíble vino dulce Tostado de Costeira y una sorpresa que nos tenía reservada: un espumoso elaborado por la propia bodega, de 19 años, que podéis ver en sus manos justo antes del degüello realizado, en vivo y en directo, en la propia bodega... y a través de una de sus ventanas, je, je.

Eso sí, el llegar a las dos y media de la tarde a junto de Argimiro suponía saber con certeza que no comeríamos antes de las cuatro de la tarde, je, je. Durante una presentación en vídeo en español... y japonés, (captando la esencia del grupo, ya que eso parecíamos por la mañana, en un microbús, bajando en tropel por las bodegas con cámaras a cada cual más impresionante, al más puro estilo oriental), fuimos catando todos los vinos en un momento mágico que tuvimos que finalizar, de un modo más apurado del que todos hubiésemos deseado, pienso, ya que si no no llegábamos a comer, lo cual, por otra parte, no hubiera sido imprescindible ;-)

Tras la comida, visita cultural a Ribadavia, con una parada obligada y siempre genial en la Tafona de Herminia, para comprar los magníficos dulces judíos que prepara, con amor, maestría y horno de leña, esta artesana entrañable, conversadora única y retranqueira sublime.

Después, desplazamiento a Villa Meín, lugar elegido para el descanso y la pernocta, que abandoné a medianoche, ya que tenía compromisos anteriores que me impidieron quedarme más tiempo.

Pero, sin duda, lo mejor de todo fue, lo que arriba defino como "coupage" de amigos: un grupo encantador, con un magnífico buen rollo, tan entusiasta como desinteresado, algo que ya es harto difícil de encontrar, si no cuasi imposible en este mundo de locos. Si harto difícil es comenzar una jornada de sábado a las siete de la mañana, más duro es verse obligado a marcharse a las 12 de la noche, por la circunstancia de tener que levantarse el domingo otra vez a las siete, para irme de excursión con mis hijas otro día entero, y cargando, encima, con una considerable resaca, ya que mi ingesta alcohólica es mínima y muy esporádica, y una cata de unos 20 vinos en pocas horas me "perjudica" más que notablemente, je, je...

Pero os aseguro que me marché con el mejor sabor de boca de todo lo probado en esta jornada: el sabor del afecto, del cariño, de la amistad, que crean un "coupage" único que ningún vino, ni comida, ni nada material podrán saber nunca lo que significa.

Desde lo más hondo de mi corazón, muchas gracias, amig@s.

Nota: Podéis leer más crónicas, algunas de ellas en gallego, en los siguientes enlaces:

Chicha morada

6 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

200g de maíz morado en mazorcas - 2 litros de agua - el zumo de 1 limón - 1 palo de canela - sirope de agave o azúcar blanco

Desgranar las mazorcas y remojar, junto con el carozo, unas 8 horas, en el agua que vamos a emplear para la cocción. Añadir la canela, llevar a ebullición y cocer tapado, a fuego lento, hasta que el maíz comience a abrirse.

Colar el agua y mezclar con el endulzante, según gusto. Enfriar en la nevera unas horas.

Agregar el zumo de limón, con lo que la mezcla se volverá más transparente. Servir frío, como un refresco.

PD: Al maíz que queda después de la cocción, podemos añadirle de nuevo agua, más o menos litro y medio, y hacer más chicha morada. Quedará con menos color y menos intensa de sabor. Algo diferente a la primera, pero también muy sabrosa.

oooOOOooo

La chicha morada es una bebida típica peruana, que se elabora a partir de una variedad de maíz llamada maíz morado, de color muy intenso.

En su preparación puede incluir cáscara de piña y de membrillo y clavo, pero yo he hecho una preparación más simple.

No sé si se puede conseguir maíz morado en España; supongo que en las grandes ciudades, sí. En mi caso, me lo facilitó mi amiga Celia, del CTR Los Jerónimos, que es peruana, y aproveche unas mazorcas para probar esta receta y compartirla con vosotros.

La bebida es deliciosa y muy nutritiva, y una vez terminada tiene un aspecto exactamente igual al vino tinto, aunque no tiene nada de alcohol, por lo que es un fantástico refresco.

Como no me gusta emplear azúcar blanco, he utilizado sirope de agave, como endulzante. Pero podéis usarlo, si lo preferís. La cantidad de limón, y el dulce, como siempre, a vuestro gusto. Os puedo decir que para 2 litros he empleado unos 150g de sirope, que equivaldrían a unos 100g de azúcar, y el zumo de un limón mediano.

Tofu ahumado Bio, de Taifun

5 Comentan, complementan y enriquecen...

Sin duda alguna este es un tofu muy diferente a todos los que hayáis podido probar, y sin duda ideal para todos aquellos a los que no os guste el sabor del tofu.

Se trata de un tofu muy duro, que se envasa completamente seco e incluso tiene una ligera corteza. Muy firme, mucho más que cualquier tofu ahumado, parece más un embutido vegetal que otra cosa.

Tiene pipas de girasol en su interior, que le dan un toque muy agradable, y está aromatizado con hierbas. Se puede comer crudo, ya que tiene un sabor delicado, pero intenso, y una textura que permite cortarlo en láminas muy finas. Cocinado conserva todo el sabor, con una gran potencia en el ahumado y se mantiene perfecto, sin deshacerse lo más mínimo.

Un producto magnífico, no comparable con cualquier otro tofu ahumado, y que os recomiendo probar. Es ecológico, y además, de agricultura biodinámica. Y de una casa, Taifun, que tiene unos productos excepcionales; al menos eso puedo decir de todos los que he probado. 100% recomendable, sin ninguna duda.

El precio: 3,20€ los 250g. Es de muy larga conservación, por las características del producto, y el envasado al vacío.

Tomates verdes fritos o... Los Tomates del Monaguillo

2 Comentan, complementan y enriquecen...



Ingredientes

4 tomates kumatos - pan rallado - polenta - 2 huevos - harina blanca o de maíz - aceite de oliva - sal

Cortamos los tomates en rodajas, más o menos de 1 cm de grosor, y los colocamos en un colador. Salpimentamos y los dejamos escurrir un rato.

En un plato, mezclamos a partes iguales polenta y pan rallado. En otro plato, ponemos harina normal o de maíz, y en otro más batimos uno o dos huevos.

Pasamos las rodajas de kumato por harina, huevo y la mezcla de polenta y pan, y las freímos unos minutos en el aceite a 180ºC hasta que estén doraditas. Las escurrimos con papel de cocina y las servimos bien calentitas, lo más rápidamente posible para que mantengan el crujiente.

oooOOOooo

Hace unas semanas, Monaguillo nos ofreció la posibilidad de compartir nuestras recetas favoritas en su magnífico blog Los Pecados del Monaguillo. A buen seguro, muchos de vosotros conocéis a ese peazo de monaguillo (virtual, eso sí, porque me da a mí en la nariz que de santo varón tiene más bien poco, je, je). Y, si no lo conocéis, pasad por su blog, donde descubriréis una cocina muy personal, moderna imaginativa y con grandes pinceladas de humor, tanto en sus platos como en su forma de describirlos. Sin duda alguna, uno de los más interesantes blogs de la blogosfera culinaria en lengua española. Aclararos, para los que sois vegetarianos, que es un blog de cocina general, no vegetariana.

Así que hoy tenéis los comentarios a esta receta en su parroquia, ya que en este día me ha invitado a compartir con sus lectores estos tomates verdes fritos, que están por partida doble, en su casa y en la mía, aunque mucho más completa la receta, y más ilustrada, por allá, para que sea obligada la visita.

Agradecer a Monaguillo las más que amables palabras que me dedica por allá, que hacen que hoy yo parezca un tomate, pero de esos rojos, no de los verdes, je, je... es un placer que grandes maestros de la cocina como tú le presten atención a un espacio humilde como este. ¡Muchas gracias, monstruo!.

Lo dicho... hacedle una visita; merece la pena. Aquí os dejo... Los Tomates del Monaguillo

Mijo con verduras e hinojo asado

1 Comentan, complementan y enriquecen...


Ingredientes

1 vaso(150cc)de mijo - 2 bulbos de hinojo - 1 puerro - 1 zanahoria - 2 dientes de ajo - un trozo de jengibre fresco de 2 cm - caldo vegetal - aceite de oliva virgen extra - sal

Cortar los bulbos de hinojo en rodajas finas, salar, rociar con aceite y hornear a 180ºC unos 10 minutos, hasta que estén dorados. Reservar.

Cortar muy fino el ajo y el jengibre, y rehogar un par de minutos en un fondo de aceite, en una cazuela con tapa. Añadir el puerro y la zanahoria picados finos, y pasar hasta que comiencen a estar blandos.

Incorporar el mijo, que habremos lavado bien y escurrido en un colador, y rehogarlo tres o cuatro minutos. Incorporar el triple de caldo en volumen del mijo empleado, llevar a ebullición, tapar y cocer a fuego lento unos 15 minutos. Retirar del fuego y dejar unos minutos más.

Esponjar con un tenedor, y colocar encima las tiras de hinojo asado. Servir caliente.

oooOOOooo

El mijo es un cereal bastante desconocido, pero muy nutritivo y sabroso. Se emplea mucho en el continente africano, ya que es un cultivo muy resistente.

Rinde muchísimo, ya que triplica su volumen al cocerlo, por lo que no es aconsejable pasarse en la cantidad, aunque os pueda parecer poco. Lo que os indico es más que suficiente para 4 personas.

De sabor neutro pero complejo, con un ligero gusto a mantequilla, al cocerlo, adquiere una textura curiosa y muy agradable, ya que no se cuece uniformemente, por lo que algunos granos quedan crujientes. Si lo cocemos más, queda pastoso. Es ideal para elaborar croquetas vegetales sin leche ni harina, de las que ya os he presentado un par de recetas en este blog, aquí y aquí.

Si no lo conocéis, probadlo. Puede sustituir en muchas preparaciones al arroz, al cuscus y a la quínoa, o incluso mezclarse con ellos en la misma preparación. Es económico y rinde mucho. Yo he empleado uno biológico de la casa Luz de Vida, y que cuesta poco más de 1,50€ los 500g, que, os aseguro, es muchísimo mijo una vez cocido.

Rösti