Hace unas semanas, la gente de Santa Teresa se puso en contacto conmigo por si quería probar y valorar uno de sus nuevos productos: el Gazpacho Raf. Se trata de un gazpacho ya preparado y envasado en brik, elaborado con tomate Raf, tomate, pimiento, pepino, aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez y sal.Me remitieron a mi domicilio dos envases de 500ml, así como un trozo de carne de membrillo, exquisita, por cierto, y unos briks de mayonesa que aún no he probado.
Probé el gazpacho solo, sin ningún tipo de acompañamiento, enfriado en la nevera. Lo primero que se nota al abrirlo es el color, natural, no es de esos gazpachos de color rojo artificial, y el aroma a aceite de oliva, que se percibe claramente. Un gazpacho con muy buen sabor, aunque quizás el punto de pimiento está un poco elevado, lo que lo hace menos fresco en boca. No tiene pan, por lo que es apto para celíacos. Aún así, tiene una textura muy correcta, espesa, que se puede aligerar, si se desea, con un poco de agua.
Supongo que debido a la variedad de tomate empleada (yo no suelo consumir tomate raf) no tiene el característico sabor del gazpacho hecho con tomate maduro. Es, sin lugar a dudas, es un gazpacho diferente, distinto a lo que se hace en casa, lo cual no es en absoluto negativo, ya que el elaborador supongo que busca precisamente eso, al utilizar este tipo de tomate.
Dos consideraciones por mi parte menos positivas: el envase: 500ml me parece poco adecuado, ya que es poco para dos raciones y mucho para una; quizás sería bueno añadir 100 ó 150 ml más, y, como siempre, el lamentar que en un producto que busca un mercado Gourmet no se apueste por ingredientes procedentes de agricultura ecológica. Por lo demás, es un producto que me ha gustado, diferente, que no sustituye al gazpacho tradicional ya que el sabor es distinto, pero que es una opción de un sabor alternativo.
Se presenta en envases de 500ml, refrigerados, con un precio de venta recomendado de 2,75€.





















