Dukkah


Ingredientes

120g de avellanas tostadas - 70g de semillas de sésamo - 1 cucharadas (7.5g) de semillas de comino - 2 cucharaditas (5g) de semillas de cilantro - 1 cucharadita (2,5g) de pimienta negra recién molida - 2 cucharaditas de sal - aceite de oliva virgen extra

Frotar bien con un paño las avellanas, preferiblemente en caliente, si las hemos tostado en casa, para eliminar los restos de la piel que las recubre. Disponer en un robot de cocina.

En una sartén sin aceite, tostar las semillas de sésamo, a fuego medio/lento, hasta que tengan un bonito color dorado. Esto llevará unos minutos. Juntar con las avellanas.

Es esa misma sartén, tostar las semillas de comino y cilantro dos o tres minutos. Tienen que desprender un delicioso aroma y quedar ligeramente crujientes. Mezclar con el resto de los ingredientes, así como la sal y la pimienta molida.

Es muy importante dejar enfriar bien los frutos secos y semillas, para que no suelten el aceite que contienen y la dukkah quede suelta.

Cuando estén todos los ingredientes completamente fríos, procesar en el robot hasta que queden con el aspecto de una harina gruesa, pero suelta.

Disponer en un pequeño cuenco la dukkha, acompañada de pan de pita tostado (los celíacos, un pan sin gluten) y cortado en bastones y otro pequeño recipiente con aceite de oliva. Para comerla, mojaremos el pan en el aceite, y lo presionaremos en el cuenco que contiene la dukkah. También se puede servir sobre tostadas untadas en aceite, espolvoreándola por encima, o como aderezo de muchísimos platos.

Bien cerrada, en un bote de cristal hermético, se conserva varias semanas.

oooOOOooo

La dukkah es una mezcla egipcia de frutos secos, semillas y especias absolutamente deliciosa.

Aparte de la forma tradicional de comerla, con pan de pita mojado en aceite, es un aderezo magnífico para ensaladas y verduras, tanto crudas como asadas o a la parrilla. Tradicionalmente, también se emplea para aderezar platos de pescado, carne y mariscos.

Tiene un sabor delicado pero muy fragante.Además, os aseguro, sin temor a equivocarme, que posee un fuerte poder adictivo, je, je...

Al prepararla, es fundamental que quede suelta. Para ello, dejad enfriar muy bien los frutos secos antes de triturarlos, y hacedlo con calma y cuidado, vigilando que no se triture hasta hacer polvo, ya que debe tener una textura de harina gruesa, incluso con muchas semillas enteras. Y, sobre todo, evitand que se caliente, para que no se liberen aceites que ligarían el preparado dándole un aspecto pastoso. Yo empleo un robot de cocina grande, con una cuchilla, y ocupando menos del 10% del recipiente, para que no se caliente.

Se puede elaborar con otros frutos secos, como una mezcla de avellanas y almendras, por ejemplo, aunque la que aquí os describo es la tradicional, que lleva solamente avellanas. Pero podéis probar con otros ingredientes y otras mezclas, según vuestros gustos, para obtener sabores diferentes.


Las cantidades que os indico son suficientes para 20 personas al menos, pero la dukkah se conserva perfectamente, y no dudéis que en cuanto la probéis se incorporará, definitivamente y sin ninguna duda, a vuestra cocina.


hemc 17 - frutos secos


Este plato constituye mi primera contribución al evento gastronómico HEMC#17, cuyo tema de este mes, los frutos secos, ha sido propuesto por mí, como ya os había comentado. Espero que lo disfrutéis.

7 Comentan, complementan y enriquecen...:

elena (eldelantalverde) dijo...

tú eres el que me ha dejado boquiabierta!! :O

ni de oídas conocía esta receta.

y no lo sabes, pero siento predilección por los platos marroquíes, egipcios,...
tengo un libro que se llama "aroma árabe" que me tiene loca!

un beso

delokos dijo...

Hola Elena...

Si es el de Salah Jamal, es un libro tan sorprendente como maravilloso... me encanta...

Si te gusta la cocina marroquí, te recomiendo uno, aunque también tiene recetas de carne y pescado, pero hay muchísimas que puedes adaptar sin problema, y me encantan sobre todo las combinaciones de especias:

Fragancias de Marruecos
Elisa Vergne

Ed. Salvat
ISBN 84-345-0369-7

Y, como casi siempre en la cocina marroquí, como es bastante difícil de conseguir el Ras-el-Hanout, te diré que Fatéma Hal tiene el mejor que he probado nunca... lo consigues en una buena tienda delicatessen...

Un saludo...

c de cocina dijo...

Me encanta! Intentaré hacerlo dentro de poco. Saludos.

cerise dijo...

Probé algo parecido en una ocasion, y no tenia ni idea de como se hacia... ahora si.
Es un poco laborioso pero creo que vale la pena hacerlo. Gracias por esta original receta.

Caminarsingluten dijo...

Sí, realmente tiene que estar buna esta receta, así que si algún día en casa desean probarla la realizaremos y te lo contaremos. Eso sí cambiaremos el pan de pita por un pan sin gluten.

Saludos,

Ana y Víctor.

Mar dijo...

¿Que si nos ha gustado? Nos ha encantado!!!!
Además, como comodín para tener en casa de picoteo, aperitivo, o lo que se tercie, es genial y mucho más sano y nutritivo.

Marona dijo...

¡¡¡¡GENIAL!!!! Me lo apunto para este fin de semana! Con lo que me gusta a mi las cenas de pica-y-moja!!!!
Besos!