Ingredientes
1 vaso de trigo sarraceno (150ml) - 2 vasos de caldo vegetal - 1 cebolla mediana - 2 dientes de ajo - 1 trozo de jengibre fresco de 1 cm - 1/2 pimiento rojo - 3 cebolletas - aceite de oliva virgen extra - sal
Picar la cebolla y el pimiento finos, y majar el ajo con el jengibre y un poco de sal. Rehogar todo junto en un fondo de aceite de oliva, hasta que esté bien pochado.
Incorporar el trigo sarraceno, y rehogar un par de minutos. Añadir las cebolletas cortadas al bies en rodajas de 1 cm, mojar con el caldo hirviendo, y cocer durante 20 minutos, a fuego medio-bajo, hasta que se evapore el agua y quede seco. Ahuecar con un tenedor y servir caliente.
oooOOOooo
El trigo sarraceno o alforfón es un pseudocereal, de curiosa y característica forma piramidal, que se puede consumir tanto en su forma entera, como en harina. Es muy aromático, de sabor muy intenso, y con magníficas propiedades nutritivas. Además, para los amigos celíacos que pasáis por esta casa, os diré que es apto para vosotros, ya que no contiene gluten.
Esta preparación es muy sencilla, ya que es un simple rehogado y un hervido con verduras, tipo pilaf. Vigilad la cocción, ya que se pasa rápido, y quedaría fácilmente pastoso. Para la receta he empleado trigo sarraceno biológico, de Luz de Vida.
1 vaso de trigo sarraceno (150ml) - 2 vasos de caldo vegetal - 1 cebolla mediana - 2 dientes de ajo - 1 trozo de jengibre fresco de 1 cm - 1/2 pimiento rojo - 3 cebolletas - aceite de oliva virgen extra - sal
Picar la cebolla y el pimiento finos, y majar el ajo con el jengibre y un poco de sal. Rehogar todo junto en un fondo de aceite de oliva, hasta que esté bien pochado.
Incorporar el trigo sarraceno, y rehogar un par de minutos. Añadir las cebolletas cortadas al bies en rodajas de 1 cm, mojar con el caldo hirviendo, y cocer durante 20 minutos, a fuego medio-bajo, hasta que se evapore el agua y quede seco. Ahuecar con un tenedor y servir caliente.
oooOOOooo
El trigo sarraceno o alforfón es un pseudocereal, de curiosa y característica forma piramidal, que se puede consumir tanto en su forma entera, como en harina. Es muy aromático, de sabor muy intenso, y con magníficas propiedades nutritivas. Además, para los amigos celíacos que pasáis por esta casa, os diré que es apto para vosotros, ya que no contiene gluten.
Esta preparación es muy sencilla, ya que es un simple rehogado y un hervido con verduras, tipo pilaf. Vigilad la cocción, ya que se pasa rápido, y quedaría fácilmente pastoso. Para la receta he empleado trigo sarraceno biológico, de Luz de Vida.










0 Comentan, complementan y enriquecen...:
Publicar un comentario en la entrada